Escritores dominicanos
Página dedicada a la promoción de la literatura dominicana
www.escritoresdominicanos.com
Direción electrónica:
escritoresdominicanos@yahoo.com
Director: Franklin Gutiérrez
New York, Estados Unidos de Norteamerica
Creada el 30 de junio del 2001

El uso o reproducción  del contenido de esta página, sólo es permitido si el usuario
proporciona la procedencia del mismo 

Visite la página  de
Franklin Gutiérrez

Galería de clásicos dominicanos



















































Escudo
Bandera

Himno
Contitucion
Independencia
Geografia
Historia
Merengue
Carnavales

Archivo de ayer



















Juan Bosch

Libros recientes     Libros recibidos    Reseñas de libros   Libros de visitantes    Consultas    Vea nuestro libro de visitantes

Biografias de autores:
Poetas
Narradores
Ensayistas
Historiadores

Bibliotecas dominicanas

Bibioteca de Intec
Biblioteca de la Unphu
Biblioteca de Unibe
Biblioteca de la Pucmm
Biblioteca de la Uce
Biblioteca Nacional
Biblioteca de Ucsd

Biografias de 150 autoras dominicanas
12
poemas fundamentales
de la lirica dominicana

Archivo de escritores invitados

Ligia Minaya
Jose Rafael Lantigua
Rafael Garcia Romero
Pedro Camilo
Pedro Antonio Valdez
Reynaldo Disla
Miguel Collado
M. J. Galván
G. F. Deligne
Pedro Mir
Fabio Fiallo
H. Contreras
M. Aristy
Sala de estudio

Literatura colonial dominicanaEl Modernismo en la literatura dominincana El romaticismo en la
literatura dominicana
Literatura dominicana de la IndependenciaEl indianismo en la literatura
dominicana
Panorama historico de la poesia dominicana Vedrinismo Postumismo Los Nuevos |
Los Independientes La Poesia Sorprendida Generacion poetica del 48 Generacion poetica de los 60 |
Poesia de Post-guerra PluralismoGeneracion poetica de los 80  Panorama historico del cuento
dominicano
Panorama historico de la novela dominicana  Panorama historiaco del ensayo dominicanoa |
Panorama historico del teatro dominicano

J. Balaguer
Fdez.Simó

Diccionario de la
Reaal Academia Española

Premios nacionales de literatura
Gajitos de la literatura dominicana

Decálogo para antólogos
y escritores

Autores invitados

Enlaces

Concursos literarios

Ensayos

Jose Rafael Lantigua
Franklin Dominguez:
un premio merecido


Rafael García Romero
Escritura a fondo

Perfil de Hilma Contreras

Ylonka Nacidit-Perdomo
Territorios en la escritura
de Hilma Contreras


Pedro Antonio Valdez
El falsificador de titulos

Franklin Gutierrez
Balaguer nunca fue Doctor

Franklin Gutierrez

Gotas del alma: cronica de un ..

Franklin Gutierrez
Facturas y otros papeles...
M. del Cabral
H. Urena
H. Cartagena
 
   Miriam Ventura publica nuevo poemario

Miriam Ventura, poeta y periodista de larga data tanto en New York como en la República Dominicana, acaba de publicar su cuarto poemario titulado La Reina del Bronx River. Anterior-mente había dado a la publicidad: Poemas de la noche (1986), Trópico acerca del otoño (1987) y Claves para fantasmas (1995).  La obra, una edición muy elegante y bien cuidada por el personal de la Editora Nacional, está auspiciada por la Secretaría de Estado de Cultura de la República Dominicana, como parte de su programa de apoyo a los escritores domini-canos residentes en la isla y en el exterior. Las catorce sec-ciones que conforman el volumen de 14 secciones y 250 páginas están entrelazadas por un discurso poético elaborado en base a dos vertientes discursivas funda-mentales. La pri-mera consiste en tejer una historia apoyada en las bondades de un río tímidamente caudaloso que atraviesa casi todo un barrio newyorquino llamado El Bronx. (Detalles)




Sala de lectura

Poema de:
Salome Ureña, Fabio Fiallo, Domingo Moreno Jimenes, Manuel del Cabral, Pedro Mir,
Tomás Hernández Franco, Freddy Gatón Arce, Rafael  Américo Henríquez, Franklin Mieses Burgos,
M
anuel Llanes, Héctor Incháustegui Cabral, Aída Cartagena Portalatín, Luis Alfredo Torres,
René del Risco Bermúdez

Cuentos de: Fabio Fiallo, Juan Bosch, Hilma Contreras, Virgilio Díaz Grullón, Miguel Alfonseca,
René del Risco Bermúdez, Ligia Minaya, Rafael García Romero, José Acosta.
                                          Al leer El Canal de la delicia lograrás:






















1. Reírte con la intensidad que no lo has hecho en los últimos años.

2. Revivir las costumbres, el lenguaje y el modo vida del pueblo dominicano de mediados del siglo XX.

3. Reflexionar sobre la destino de una mujer joven y atractiva que defiende con pasión la suerte de un grupo de niños desposeídos.

4. Sentirte atrapado en un mundo donde la las fusión de la ficción y la realidad marcan el destino final del ser humano.

El canal de la delicia narra la historia de una mujer joven, es-cultural, atractiva, seductora y astuta, codiciada por cuantos hombres la conocen, que utiliza esas cualidades para que cientos de niños de origen económico paupérrimo reciban diariamente el sustento estomacal y la educación formal que hará de ellos seres humanos útiles a la sociedad. Ella, a cambio, recibe la incomprensión y la ingratitud de un sistema político incapaz de solucionar, aún con los grandes recursos económicos y humanos que posee, parte de los problemas sociales que ella sola resuelve con su inteligencia y su cuer-po. Es una novela de una carga emocional sobrecogedora, donde se fusionan la realidad y la ficción, propiciando así un espacio óptimo para la reflexión.
                                                                      
(Lea opiniones sobre esta obra)
Opiniones sobre
El canal de la delicia

Rubén Sánchez
Libros recibidos recientemente

       
Un número considerable de dominicanos emigrantes no reside en Norteamérica, Europa o El Caribe, sino en la diáspora. Es como si esta palabra fuera el nombre género de los múltiples escenarios foráneos elegidos por los quisqueyanos en el último medio siglo, para establecerse físicamente.
        Diasporando es un vocablo ajeno al diccionario de la lengua española. Un término gestado a partir de una necesidad insoslayable: radiografiar el accionar de un porcentaje sustancioso de la población dominicana de la diáspora que, más allá del deslumbramiento mercurial, fue azotada a emigrar y a padecer el drama de su discriminación por el desastre económico y el descalabro moral de su lar nativo. Pero es también un término para reflexionar, desde el extremo opuesto de las aguas caribeñas, sobre una sociedad dominicana isleña ahogada en el fango de la indiferencia social.
La obra más reciente de Franklin  Gutiérrez
El canal de la delicia narra la historia de una mujer joven, es-cultural, atractiva, seductora y astuta, codiciada por cuantos hombres la conocen, que utiliza esas cualidades para que cientos de niños de origen económico paupérrimo reciban diariamente el sustento estomacal y la educación formal que hará de ellos seres humanos útiles a la sociedad. Ella, a cambio, recibe la incomprensión y la ingratitud de un sistema político incapaz de solucionar, aún con los grandes recursos económicos y humanos que posee, parte de los problemas sociales que ella sola resuelve con su inteligencia y su cuer-po. Es una novela de una carga emocional sobrecogedora, donde se fusionan la realidad y la ficción, propiciando así un espacio óptimo para la reflexión.
    He leído este poemario con gran placer, gracias a su armoniosa mezcla de nostalgias, consciencia étnica, feminismo sutil y pura poesía. El tema que abarca tiene un fuerte significado para nosotros los que somos inmigrantes o hijos de inmigrantes: es decir, la sensación que nos persigue de haber dejado atrás una parte del propio ser, no tanto en otro espacio sino en otro tiempo.  Rhina Espaillat.
En este nuevo libro de José C. Nova expone el protagonismo y las iniciativas del general Ramón Cáceres entre el 26 de julio de 1899 y el 19 de noviembre del 1911, periodo en el que su figura alcanzó la cima del poder dando, con ello, un giro significativo a la vida política, económica y cultural de la República Dominicana. Ramón Cáceres fue asesinado por un grupo de opositores, mientras paseaba en coche en Santo Domingo.   
Vielka Solano continúa fortaleciendo su expresividad en este libro titulado A Woman of Flesh and Verse / Mujer de carne y verso. Su voz es un canto de denuncia y gritos contra las injusticias de un mundo cada vez más cruel y sombrío. Sus versos expresan la profundidad de los senti-mientos humanos, hablan de las cosas simples que intervienen en la vida cotidiana, y se internan en la esencia de las pasiones humanas en forma erótica, salvaje y tierna. Carlos Márquez.
Con El enigma del anticuario asistimos a la lectura del cuento en estado puro, escrito con trans-parencia y notable uso del recurso visual. Cada relato compilado en este volumen es un sistema ordenado y armonioso, donde la belleza del lenguaje y la emoción de la historia quedan al servicio del lector. En cada una de estas historias hay evidencias sobradas de un narrador que recrea su entorno con probada maestría.
En algún instante, cuando leí Realidad del sueño, inusitadamente me sentí como si estuviese amarrado al hilo de unos poemas escritos con los ojos nevados y el corazón semiabandonado en otro lugar. Me retorcí adrede tratando de escapar. ¡Esfuerzo inútil! Estaba maniatado al montón abrazador de la poesía mientras percibía la sensación poetizada de la realidad vital de la poeta Fanith; como trasfondo de un eco lejano que clama por alguien o algo ausente.
Jose Segura
En esto versos, más que ahogarse en el discurso rimbombante de una poética armada con un lenguaje laberíntico y hermético, Lucila Rutinel se nos presenta tal como es: desnuda de inhibiciones, despojada de censura y cubierta de sentimientos. Sus sonrisas y relámpagos no son solamente el clamor de una mujer de lluvia que se diluye en el tiempo, sino de una mujer que, como Aída Cartagena Portalatín, ha hecho de la poesía una realidad social envolvente. F.G.
Es una colección de cuentos donde la diafanidad moldea la cotidianidad para hacer de las tragedias humanas situaciones menos frustrantes y más placenteras, exaltando, de ese modo, el lado positivo y refrescante de la vida. Hay también instintos y pasiones en estas historias, a tal grado que ellas invocan a la magia de la palabra hasta llevarnos a zonas laberínticas que nos retrotraen al pasado.
José Miguel de la Rosa se pertenece a sí mismo para poetizar a partir de lo cotidiano, para captu-rar al tiempo infame y virtuoso de la vida en la perpetuidad del verso, y a través de él fluir hacia la eternidad que paradójicamente ya no le pertenece, sino a quienes se volverán sus cómplices poéticos cuando se inmiscuyan, a través de la lectura, en su universo creativo de una poesía tan visceral como circunstancialmente humana.  Walter Ventosilla.