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Geografía de República Dominicana
























Características Físicas

     La República Dominicana ocupa unas 2 terceras partes de la isla de La Española (Hispaniola), Antillas Mayores, con una extensión de unos 48,442 km² de los 77,914 km² que tiene la isla. Los otros 29,472 km² en la parte Oeste corresponden a la República de Haití. Por su extensión, la isla de La Española es la segunda en tamaño de las Antillas Mayores, luego de Cuba que tiene 114,500 km².

     Ubicada en el Mar Caribe, con coordenadas geográficas 17° 36' - 19° 58' N y 68° 19' - 72° 01' O, la isla tiene en su eje mayor una longitud de unos 660 km desde Cap des Irois, en Haití, hasta Cabo Engaño, en la costa oriental, y unos 268 km a lo largo de su eje menor, desde Cabo Isabela en la costa Norte hasta Cabo Beata en la costa Sur.
Circundan sus costas 4 islas menores: Isla de la Gonaïve, Isla Tortuga, Isla Saona e Isla Beata, siendo las dos últimas de jurisdicción dominicana, así como una serie de cayos e islotes en la proximidad de las costas. El litoral de la República Dominicana alcanza los 1,500 km de longitud.

Tectónica y Regiones Geomorfológicas

     La isla La Española ha sido considerada como parte de un sistema maduro de arco de islas. La posición actual se encuentra a lo largo del límite Norte entre la Placa del Caribe, que se viene desplazando hacia el Este, y la Placa de Norte América, que se mueve hacia el Oeste. Este límite es activo y su historia geológica, bastante compleja, muestra episodios de vulcanismo, plutonismo, metamorfismo y levantamiento tectónico, típico del arco antillano, caracterizado por presentar una fuerte sismicidad, un fallamiento activo y anomalías de gravedad isostáticas, por un aparente subcorrimiento litosférico y por un vulcanismo del Cuaternario.

     En su conformación actual, y directamente relacionado con lo anteriormente expuesto, presenta una accidentada topografía intercalándose los pilares ("Horst") con las fosas tectónicas. La Cordillera Central, de abrupto relieve, es la cadena montañosa más elevada de todo el arco antillano, alcanzando alturas de más de 3,000 metros sobre el nivel del mar. La isla ha sido subdividida en 10 regiones subtectónicas o geomorfológicas:

Montañas
  
El país cuenta con cinco sistemas montañosos:

1. La Cordillera Septentrional, que separa el Valle del Cibao de la Llanura Costera del Atlántico. Su montaña más alta es Diego de Ocampo, próximo a Santiago.
2. La Cordillera Central, que nace en Haití y atraviesa la parte central de la isla hasta morir en el Sur. Es el principal sistema montañoso de la isla y de las Antillas. Aquí se encuentra el Pico Duarte que, con sus 3,175 m, es el de mayor altura de las Antillas.
3.  La Cordillera Oriental, la más corta y de menor altura, localizada en la región oriental del país.
4.  La Sierra de Bahoruco, ubicada en la región Sureste del país. 
5.  La Sierra de Neyba se encuentra en la región Suroeste del país.

Hidrografía

La conformación geomorfológica determina la red hidrográfica actual de la República Dominicana. Las cuatro cordilleras principales, que discurren en dirección Oeste - Este drenan sus aguas en los valles interiores y costeros, habiéndose establecido 14 regiones hidrográficas. Los ríos principales nacen en la Cordillera Central. Son los ríos Yaque del Norte, Yuna y Yaque del Sur, los cuales originan sendas cuencas hidrográficas de importancia capital en la captación de los recursos hídricos y en el aprovechamiento hidroeléctrico.
En total estos 3 sistemas fluviales riegan un 35% de la superficie del país; el resto está cubierto por otros sistemas fluviales menores. Existe un volumen considerable de aguas subterráneas, en las regiones de sustrato calizo, donde se dan ampliamente toda la gama de fenómenos kársticos.

Clima

La República Dominicana se encuentra en la región tropical ciclónica, habiendo sido relativamente frecuente el tránsito de estos fenómenos por territorio dominicano. Su condición de insularidad conlleva una marcada influencia marina en su régimen climático. Los vientos alisios del Noreste soplan durante más de la mitad del año originando abundante precipitación orográfica, mientras que simultáneamente las cadenas montañosas actúan como barrera frenando el avance de los frentes nubosos hacia las zonas bajas, todo lo cual se traduce en una heterogeneidad y variabilidad en los patrones climáticos locales, que abarcan desde los tipos áridos hasta los pluviosos. La cantidad de lluvia varía, desde menos de 400 mm al año, en el Valle de Neyba, hasta cerca de los 3,000 mm en la Península de Samaná. La temporada de lluvias se produce entre mayo y agosto.

     La temperatura media, con escasa variación estacional, varía con la altitud y está influenciada por la humedad atmosférica y los vientos locales, así como por el sistema hidrográfico. La temperatura promedio a lo largo del año es de 29 grados centígrados (84 °F). En la zona montañosa, principalmente en invierno, se registran temperaturas bajas, en ocasiones por debajo de 0 °C (32 °F). El mes más caluroso del año es agosto y enero el más fresco.

Mares y Costas

     Los mares que rodean la República Dominicana han sido fuente de vida para todos los pobladores de la isla caribeña. Los primeros grupos que navegaron por el Mar de las Antillas o Mar Caribe y se asentaron en nuestra isla fueron navegantes recolectores que utilizaron los ecosistemas costeros, particularmente el manglar, para obtener alimento, y también la materia prima para la elaboración de instrumentos (picos, descamadores de peces, gubias, martillos, etc., todos hechos en conchas de caracoles). Luego vinieron los grupos agrícolas y alfaleros de Sudamérica, atravesando el Caribe en canoas, medio de transporte que persiste hoy día entre nuestros pescadores . Uno de estos grupos fueron los taínos los cuales se encontraban en nuestra isla de Quisqueya a la llegada de los españoles en 1492.

Límites del área marina

     Las aguas territoriales, donde el Estado Dominicano tiene facultades exclusivas de propiedad y jurisdicción, están delimitadas por una línea paralela a la costa, de 6 millas náuticas. Se establece además, una zona contigua de igual anchura dentro de la cual se ejerce el derecho de control para prevenir infracciones contra sus leyes de sanidad, fiscales, aduaneras, de protección y de conservación de la pesca y demás recursos naturales del mar según lo establece la Ley Núm. 3342 del año 1952.
Más recientemente (1977, Ley Núm. 573) se estableció la zona económica exclusiva (ZEE) de 200 millas náuticas, incluyendo al norte, los bancos de La Plata y de la Navidad de tradicional interés pesquero para la República Dominicana y hoy convertido en Santuario de Ballenas Jorobadas. El área total marina bajo la jurisdicción de la República Dominicana, incluyendo la zona económica exclusiva, es de unos 138,000 km².

El Litoral: una zona de importancia económica

     El litoral dominicano está constituido por una franja de unos 1575 km. en el cual se desenvuelve, quizás, más de un tercio de la población nacional. Esta concentración de personas, unido a más de dos millones de turistas que nos visitan anualmente, demandan de manera permanente recursos naturales provenientes esencialmente, de los ecosistemas costeros y de los organismos que ellos entrañan. Se debe señalar que el 95% de la actividad turística del país se desarrolla en la zona costera. Por otro lado, a lo largo del litoral se encuentran 9 zonas portuarias por donde se produce, prácticamente todo el intercambio comercial internacional del país y donde se han concentrado la mayoría de las industrias incluyendo las numerosas plantas generadoras del electricidad y los ingenios azucareros. Las zonas estuarinas, y las playas de arena son la fuente principal del material utilizado en la construcción y los manglares son viveros naturales de las principales especies pesqueras. La sal , producto básico para el alimento, se extrae directamente de la evaporación del agua de mar en salinas distribuidas principalmente en la costa norte y sur del país. El litoral es sostén de la economía nacional.

     La costa es la región límite entre la tierra y el mar. Es una zona constantemente transformada principalmente por las corrientes marinas, las mareas, el oleaje, la abrasión y las fluctuaciones del nivel del mar. Se extiende por unos 1576 km. de largo de los cuales 1470 corresponden al litoral principal y el resto a las islas adyacentes. Su anchura no está definida legalmente, excepto una franja terrestre denominada zona marítima de 60 metros, que se mide "desde la línea a que asciende la pleamar ordinaria hacia la tierra y que abarca todas las costas" (Ley No. 305, 1968). Esta franja es de dominio público y están prohibidas las construcciones excepto aquellas que autorice el Poder Ejecutivo para fines turísticos y otros de utilidad pública.

     El litoral, según el Derrotero de las Costas Dominicanas de la Marina de Guerra, se ha dividido en Costa Norte, Este y Sur. La Costa Norte, a partir del extremo occidental se extiende desde la desembocadura el Río Masacre, cerca de la frontera con Haití, hasta Punta Balandra en la Provincia de Samaná. Está constituida por una sucesión de acantilados y playas arenosas con la ocurrencia de grandes estuarios y manglares concentrados en la Bahía de Samaná al nordeste y en la Bahía de Manzanillo al noroeste. Los farallones mas imponentes están situados en la península de Samaná frente a los cuales se encuentran extensos arrecifes coralinos de parches.

     La Costa Este se extiende desde Punta Balandra hasta la Punta Algibe. Está dominada por relieves bajos y una serie de lagunas costeras interrumpidas por playas de arena de gran atractivo turístico. Cabe mencionar en el litoral sur de la Bahía de Samaná a los Haitises, un extenso sistema kárstico, el más importante de las Antillas. Al sur del Cabo Engaño, que es el punto mas oriental del país, hay un escarpado arrecife costero interrumpido, sólo ocasionalmente, por playas de arena.

     La Costa Sur continúa desde Punta Algibe hasta la desembocadura del Río Pedernales en el extremo occidental de la provincia de Pedernales. Al sudoeste desde la Isla Saona hasta San Pedro de Macorís, la costa es baja y plan con extensos acantilados y unas cuantas playas de arena generalmente asociadas a las desembocaduras de los ríos. Desde San Pedro de Macorís hasta Bahía de Neiba los acantilados dominan el paisaje, pero a medida que se avanza hacia el oeste se encuentra más playas de arena. En Punta Salinas se encuentran las dunas más importantes del Caribe, con una extensión de 15 kilómetros y un ancho máximo de 3 kilómetros. Un extenso sistema de pantanos y manglares se extiende desde el sur de Punta Regalada hasta la Punta Inglesa y desde Bucan Base hasta la Laguna de Manuel Matos.

     Se puede resumir que el litoral tiene como característica dominante la de ser una costa híbrida constituida por la sucesión de tramos rocosos y arenosos intercaladas por pequeñas zonas pantanosas o humedales. Estas zonas pantanosas generalmente se encuentran asociadas a manglares, lagunas o ríos. La costa es muy sinuosa lo cual provoca un número considerable de caletas protegidas lo que hace propicio el desarrollo de pesquerías artesanales en todo el país.

Plataforma continental y la zona económica exclusiva

     Mar adentro, la extensión terrestre submarina (plataforma insular) es muy estrecha, con unos 5.3 km. de anchura promedio. El área de la plataforma insular, esto es, entre el litoral y la cresta del talud es de unos 8000 km² conformando sólo un 16.5% de la superficie del país. Mas de la mitad del área total de la plataforma insular se encuentra concentrada en cinco áreas: el Banco de Monte Cristi, la Bahía de Samaná, el Cabo Engaño, San Pedro de Macorís y la región de Baní - Barahona.

     Los suelos de la plataforma insular, al igual que en otros lugares de la región del Caribe, están constituidos por afloramientos de rocas y corales y por llanuras de arenas coralinas. La Bahía de Samaná es quizás de las pocas áreas con sedimentos lodosos debido principal-mente a que en ella desembocan dos caudalosos ríos: Yuna y Barracote. La plataforma continental continúa en un talud de una longitud aproximada de 1300 km. La cresta y ladera, con profundidades entre 200 y 1000 m., presenta fuertes pendientes a lo largo de la costa norte y al suroeste (península de Pedernales) y menos pendientes en la parte meridional. Los suelos están dominados por sedimentos lodo-arenosos y en las regiones de fuertes declives por afloramientos rocosos.

     A unos 140 km. de la costa Atlántica se encuentran dos bancos oceánicos: el Banco de la Plata y el de La Navidad con fondos principalmente dominados por arena coralina y con formaciones rocosas y coralinas. Solo un 5% de la Zona Económica Exclusiva está compuesta de suelos, esto es, con profundidades de 0 - 200 m; el resto, es una masa de aguas oceánicas sobre los taludes continentales de abruptas pendientes que pueden alcanzar profundidades de hasta 8,000 metros.

Corrientes, mareas, oleaje y temperatura

     El sistema de corrientes marinas está dominado por la corriente Ecuatorial del Norte y del Sur que se desplazan en sentido general de este a oeste, la primera en el ámbito del Océano Atlántico, en el norte, y la segunda sobre el Mar Caribe hacia el sur. Además de esta corriente permanente, que exhibe variaciones relacionadas con la época del año, es común encontrar contracorrientes cerca de la costa con velocidades de 1-2 km./hora relacionadas principal-mente con las mareas. El Canal de la Mona, una ruta de gran tráfico de barcos, posee corrientes que pueden alcanzar las 3 millas náuticas/hora.

     Las mareas son predominantemente semidiurnas, de escasa amplitud, que promedia 90 cm. en la costa norte y 30 cm. en la costa sur. El oleaje que azota la costa proviene de los vientos Alisios. La mayor parte del tiempo las olas se mueven del Este, coincidentes con la dirección predominante del viento. El patrón es similar durante todo el año. Las olas de mayor período (mar de fondo) ocurren con más frecuencia del sudeste. Estas olas son formadas por disturbios en el Caribe. Durante el verano, olas de 2-4 metros de altura ocurren del Sudeste 5% del tiempo.

     La temperatura del agua de superficie es de 24° a 29° C. Debe hacerse énfasis que el mar dominicano consiste esencialmente en una masa de agua tropical con altas temperaturas todo el año sin una influencia importante de masas de aguas continentales capaces de aportar cantidades de nutrientes al ambiente marino. La mayor productividad se encuentra asociada a las zonas estuarinas.