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| Poemas de Marianela Medrano |
| El retazo A mamá porque en su sumisión encontré mis alas. Puedo decir El grito fue cortado Y no basta para cerrar los signos Crecí silvestre con dos flores en el pecho Un volcán dormido entre las piernas Luego la miel y el fuego Resistieron las rejas y las extrañas inhibiciones En principio mi cabellera sugería intensos vuelos La tinta indeleble del miedo marcó los pasos Acrobatas pensamientos se abrieron al asombro Fue imposible cerrar la compuerta Por entre los dedos escapaba agua La voz reniega en los catálogos Sangra la herida si los pasos discordan Cociendo la ternura tierra y aguja en toques violentos me arrullan Una boca de mar susurra los secretos de la espuma Mordiendo la protesta Los dedos retoman la cacería Más allá del día arde el mundo Es así Como tome la costumbre de cortar sa dentelladas los sueños Algo descubrí más allá del silencio Más allá del útero descocido Tu vientre no supo de reservas ni cansancios El mío aprendió a morder el placer con armas blancas Esgrimiendo razones de tiempo Lo demás ha sido fácil Dormir sobre la aguja No cerrar jamás el oído al filo Al sable más cortante. Caeiro: bastante metafisica hay en no suicidarse No estás en los repliegos de este ir y venir De este constante tomar té -descafeinado porque a los treinta la cara del estómago pintarrajeada de sobresaltos coquetea con una úlcera- No en el vaivén de la semana Otra vez al médico la biblioteca el niño Revisar los últimos poemas Algún intento en la novela Llamar a Marcela que se me muere Volvió a la isla y no puede con la nostalgia Ahora que la tiene frente a ella No encuentra lugar en las vitrinas Tiene pesadilla la pobre Fantasmagóricas figuras la persiguen Le cercenan el vientre a hierro caliente La imagino sudorosa mirándose de reojo En las vitrinas Con sus nalgas planas y sus piernas gordas -pobrecita ahora muere de nostalgia en la nostalgia- Me atrevo a preguntar ¿Cuál es la cara de la patria? Me atrevo a responder... No no me atrevo No estás pero estás en este poema Donde practico acomodarte Donde llegas a cualquier color Encediendo la cara de mi otro ser Ser gata rabiosa que se te echa encima Que no se aviene a moratorias Ni calcular puede el tiempo que te da Ser gata que te lame el cuerpo despacito Deleitándose en tus formas -No importa la oscuridad te sé de memoria- Ser de gata que no aviene a cálculos No estoy en tu casa Los ojos se te fueron persiguiendo la luna Está escrito en las piezas arregladas para la soledad ¿Y éso qué importa? -Mi gata boca arriba se defiende- Curioseo entre los rostros que escalan al cielo en navidad El sol tiene un lado mordido -adivino tus dientes- Corro gentío adentro buscándote Sin que a nadie le importe mi presencia Una mujer extiende su hambre entre flores Pienso en comprarte alguna y me siento ridícula. Me digo a mí misma Quedo tenue firme que sí Comienzo a pintar protestas en las paredes del barrio Tomo tiempo para mirar a todos lados Washington Heights me recibe Enojada gruñona histérica Traspaso la puerta del ser Soy la gata arañosa zarposa En la curva del vientre triaigo una visión de mí -Dicen que después de los treinta vuelve una sobre sus pasos- El Dr. Miller aconseja una endoscopia Quiero mirar hacia adentro Pobrecito el disgusto que le espera -Somehow something inside me will disappoint him- Pienso en volver sin tocar la puerta Algo adentro -quizá la úlcera- me contiene No soy más la gata Ya ves En la pasarela del tren acaricio la idea Sí de un solo golpe -estiradita y plana quedaría entre los rieles- Hermosa en la metafísica de la muerte Aspiro los olores El calorcito De algún modo esto me retiene Voy hacia la superficie como un topo Saco la nariz a flote El estómago y también los pies. Generación de Post X Mi hijo nació en Harlem Nació en Harlem He comenzado a recoger mi talle en la estación del tren donde un ojo pregunta por mi trasero A más de la envidia del pene súmese la envidia de nalgas Fantasma ahogado Revendido en el barrio chino por diez dólares Procédase al siguiente caso Las muchachas Las elásticas y suaves muchachas interrumpen la clase para una acción metafísica En el salón de al lado amamantan a sus infantes Progresa la praxis institucionalizada de los demócratas o los republicanos ¿o es las misma mierda? Si no es así ¿Cómo se garantiza una generación? Los muchachos se intercambian muchachas según el clima o el clímax ¿No es esto también metafísica? Mi hijo nació en Harlem Nació en Harlem La enfermera lo trajo envuelto entre sábanas Parecía un pastel ¿O una imponente estructura gótica? Este que me mira y pide un nombre Como si no fuera suficiente haberle parido (Eres yo o yo no soy más) Como si no ser fuera tan fácil Recién despierto y vengo con él a Harlem a cultivar las rosas que la nieve ha ido incubando Evocamos al futuro en la memoria de un catálogo En el andén sobre una mesa se extienden los trajes las boinas África también es un fantasma de mujer con las patas abiertas semi-oculta en el botín que administran algunos ¿Habrá un tiempo límite para recoger las migajas? ¿ A quién le adjudico este rosario si desde los quince sé que Dios es una estafa? Antes ya Simone había descubierto el rostro hermoso de Medusa La visión del ojo incrementa la pasión Caigo de rodillas y bailo la danza El mundo es una sola piedra Me invento en una retorcedura Llevo a mi hijo envuelto entre sábanas como me enseñaron en el hospital Nadie hace ya caso al desusado recurso tercermundista de curar ombligos El corazón se sienta en un rincón a palpitar (Más tarde en Kindergarten el hijo irá a decir que su madre hace borrones de poesía inventa cuentos y el coro responderá ¿A quién le importa? Mi hijo nació en Harlem Nació en Harlem ¿Quién paga el alquiler de esta nueva cara? Pudo haber sido peor Era más fuerte la cuestión antes de Vietnam Ahora vienen con Welfare bajo el brazo Designios irreversibles ¿Indescifrable el valor de X? Mi hijo nació en Harlem y es como partir sin brújula ¿Dónde pongo lo hallado Dónde dónde Silvio? ¿ En una barriga verde negra blanca chocolate? ¿En una nariz que ni chata ni espigada? Mi hijo nació en Harlem Nació en Harlem Desde los jardines se alzan surrealistas los geranios ¿El valor de X? Omóplato desigual en el misterioso Caribe Verano de nalgas hambrientas remojadas en Coca-Cola y goma de mascar Navidades de postalitas donde no falta nada para el escenario prefigurado en las películas ¿O falta todo? ¿Quién soporta la condena? Como el abuelo anudo monedas al pañuelo Desde ellas estoy sonriendo en un cerro del Cibao Allá donde el hambre de mi padre se regresa y la aguja clava el grito de alerta ante el intruso Mi hijo nació en Harlem Nació. |
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